ADE, más de 15 años rescatando animales y educando a los seres humanos

¡Feliz jueves, familias!

Hace un tiempo surgió la idea, después de que varias personas me preguntarais por espacios donde las niñas y niños pudieran conocer y descubrir a los animales, de hacer una lista recogiéndolos. Sin embargo, al poco de empezar, me di cuenta que no me atrevía a recomendar ningún lugar en el que yo no hubiera estado. Cuando se trata de animales, es tan fácil enmascarar la cosificación y utilización de los animales, que creo que sería una irresponsabilidad por mi parte.

Pero lo que sí puedo contaros es los lugares que yo conozco. Partimos que lo mejor es conocer a los animales en la naturaleza, sin embargo, los santuarios y protectoras nos dan la oportunidad de conocer a los mal llamados animales de granja y romper con los estereotipos que tenemos sobre ellos.

Y para empezar, me gustaría hablaros del primer lugar así que yo conocí. Donde yo pude romper muchas de las falsas creencias que tenia sobre los animales y donde conocí a Martini, la vaca gracias a la cual decidí hacerme vegana.

Me refiero a ADE, la Asociación de Defensa de Équidos que desde hace más de 15 años rescata en Cataluña a animales de todas las especies. Empezó, como su nombre indica, como un refugio para los caballos víctimas del mundo de la equitación y otro tipo de explotaciones, pero pronto se dieron cuenta que eran incapaces de abrir las puertas a unos y no a otros.

Actualmente, y debido a la gran cantidad de animales que acogen, cuentan con dos refugios. El primero, Molí de Fals, está ubicado cerca de Manresa, fue donde Leonor y su familia se mudaron hace años para crear el proyecto. Después de que muchos animales pasaran por aquí, hace un tiempo, muchos fueron llevados al nuevo terreno, y en Molí de Fals quedaron los caballos más viejitos (que ya no se darán en adopción), la vaca Catalina, la gran familia perruna y otros animales.

Allí vive Leonor, que se deja la vida por rescatar a perros (y otros muchos animales) de toda España en riesgo de sacrificio. La gran bretonia, la familia canina del refugio, no deja de aumentar día tras día. Allí podréis conocer a la Frijolito (un burrito nacido en el refugio) y a su familia, a Catalina (que llegó tras morir Martini, una vaca enorme y amorosa a quienes muchos lloramos) y a cinco cerditos vietnamitas encantadores, ovejas, cabras, gallinas, patos, cotorras... Oír hablar a Leonor de su trabajo y su familia no humana es redescubrir la compasión, el amor y el esfuerzo. Es una visita increíble e imperdible, tanto para adultos como para niñas y niños, que debéis concretar con Leonor, la responsable del refugio. Podéis hacerlo contactando en refugio.leonor@yahoo.es. Además de visitas, necesitan mucha ayuda, así que si estáis pensando en haceros voluntarios, esta gran familia es una magnífica opción. 

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El segundo refugio, Cal Lari, lo gestiona Aldo, hijo de Leonor. Allí fueron llevados los caballos en adopción, ya que cuentan con más espacio para pastar y vivir en libertad. Es importante que sepáis que, además de los caballos en ambos refugios, ADE mantienen a otros muchos en pupilaje en hípicas, debido a la falta de espacio y la urgencia de sus rescates. Molí de Fals es un lugar mágico donde dejar que el tiempo pase observando a los caballos, libres, respetados. Allí, podremos olvidarnos, todas aquellas que montamos a caballo, de fustas, de golpes con la pierna, de bocados y riendas. Allí, quienes amamos a los caballos, podemos reencontrarnos con ellos, de igual a igual. Conocer como son realmente cuando no están encerrados en un box de 3x3 y redescubrir su belleza, interna y externa, en todo su esplendor. No doblegada por un humano que solo quiere montarlo.

Además, todo lo que puede llegar a explicar Aldo es fascinante y nos permite conocer la historia y la personalidad de cada uno, ayudándonos a entender que son individuos, con sus gustos, sus miedos y sus emociones. Aldo conoce a cada uno de los rescatados como si fueran hijos suyos, y los cuida de la misma forma. Además, trabajan de manera incansable para lograr cambios sociales, políticos y legislativos para que el resto de animales sean respetados y protegidos. Para concertar visita a Cal Lari, podéis contactar con Aldo escribiéndole a adeworks@hotmail.com.

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A ambos refugios podéis acudir con niñas y niños y permitir que ellos mismos construyan su idea acerca de cómo son los animales que nos comemos. Dedicar un rato a observarlos sin interactuar es fascinante y una oportunidad magnífica para hablar de la personalidad de cada habitante. Además, con tiempo, también organizan visitas con grupos de niñas y niños. 

Además, en ambos refugios encontrareis un pequeño rincón solidario donde comprar alguno de los muchos productos la venta de los cuales ayuda a financiar el proyecto. Como tantísimos otros refugios, no cuentan con ninguna ayuda pública, y se financian exclusivamente de donaciones y aportaciones de particulares, así que ya sabéis. Desde Dekimba colaboramos aportando un euro de cada ejemplar del cuento “Iu, el lobo, y Berta, la Caperucitva Verde” vendido.

Es imprescindible que colaboremos con ellos para garantizar la continuidad de ADE y el bienestar de sus rescatados y todos los que están por venir.

¡Un abrazo, familia!