¡A jugar!

Os avanzaba la semana pasada que el 28 de mayo se celebra el Día Internacional del Juego. Y no quiero  dejar de reivindicar su valor, su importancia y su necesidad. Para todos.

Porque, no nos olvidemos, al igual que se da en todas las culturas humanas, el juego no es una actividad exclusiva de los seres humanos. Otros muchos animales aprenden, se desarrollan y crean vínculos a través del juego. Somos tan parecidos en lo importante, que pocas cosas nos divierten más que ver a otros animales jugando, especialmente si son jóvenes.

Desgraciadamente, cada vez son menos los animales a quienes dejamos jugar. En las granjas y piscifactorías, millones de animales pasan sus cortas vidas encerrados y hacinados sin poder apenas moverse. Gracias al trabajo de los santuarios, que los rescatan y devuelven la dignidad y, en la mayoría de casos, la alegría por la vida, podemos verlos como realmente son. Disfrutan de la tranquilidad, del sol y de la comida como nosotros. Y del juego. Os invito a todas a que disfrutéis viendo los vídeos que cuelgan, de los habitantes jugando. Hinchan el corazón.

Como decía en la entrada anterior, desgraciadamente, las niñas y niños cada vez disfrutan de menos tiempo para jugar. Por suerte, van surgiendo voces y proyectos que reivindican su valor transversal en el desarrollo de los individuos.

Así, que hoy os propongo una actividad que tendrá como resultado un juego basado en Story Cubes. Tenéis aquí las plantillas de 3 dados con dibujos y una plantilla en blanco para hacer cuantos dados queráis.

El primer dado, son los personajes, diferentes animales (una ballena, un gato, un pájaro, una gallina, una tortuga y un elefante). El segundo dado son acciones, cosas que van a pasar y el último, el resultado de las historias. Os desgrano las relaciones, a sabiendas que al jugar raramente van a salir juntas. Sin embargo, analizarlas todas después de pintar los dados ayudará a niñas y niños a entender diferentes situaciones y como actuar. Además, podéis hacer nuevos dados con situaciones que vosotros conozcáis y no aparezcan. Después de pintar y recortar los dados, los montamos con pegamento y algo de cuidado. Os recomiendo que imprimáis los dibujos (soy una artistaza, ¡eh!) en un papel algo grueso, para que los dados sean más resistentes.

Finalmente, toca lo mejor ¡jugar! Es tan sencillo como tirar los dados y elaborar, por turnos o conjuntamente una historia con las imágenes que salgan. Cuantos más dados tengáis, mas complejas podrán ser las historias, así que os invito a dar rienda suelta y a haceros con un buen juego de dados.

Las historias que he elegido son seis. Os las cuento un poco y a que puede darnos pie cada historia:

La tortuga se queda atrapada en un anillero de plástico. Por suerte, la protectora de animales exóticos la encuentra, la lleva al veterinario y consiguen liberarla. Cuando está completamente recuperada, la liberan en el mar. ¿A qué peligros se enfrentan los animales marinos?

La gallina hace el nido en un árbol, bien protegido, del que nace un pollito. ¿Las gallinas hacen nidos en los arboles? ¿De verdad? Investigad sobre ello y descubrid como son realmente.

La ballena ha quedado atrapada en la playa, pero alguien la ve y la ayudan a volver al mar. ¿Cuáles son los motivos por los que una ballena puede quedarse atrapada en la arena? ¿Qué debemos hacer si encontramos una ballena que necesita ayuda?

Hay un gato abandonado. La protectora lo lleva al veterinario y finalmente, a una colonia controlada. Con esta historia podéis hablar de las colonias de gatos, de cómo se decide si a un gatete se le busca una familia o se queda en la colonia. También podéis investigar sobre ello.

Un triste elefante pasa sus días en el circo. Pero un grupo de gente decide hacer un cambio. Proponen a su ayuntamiento, a través de una iniciativa ciudadana apoyada por miles de firmas, que se prohíban los circos con animales. Lo consiguen y el elefante es enviado a una reserva. ¿Conocéis ZOO XXI? ¡Ellos también recogen firmas para ayudar a los animales!

Un pobre pájaro silvestre cae en la trampa de un cazador: se queda atrapado en el pegamento de habían puesto en una rama. Sin embargo, alguien lo encuentra y el Centro de Recuperación lo libera del pegamento y cuida y, posteriormente, libera. ¿Qué hacen con los pájaros cazados? ¿No están protegidos?


 ¡Espero que os guste y os animéis a hacerlo! Y os agradeceré que lo compartáis.

¡Feliz fin de semana, familia! Jugad mucho :)